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Made in Huelva

Fotografía: Clara Carrasco

La presentación del cortometraje ‘Coleccionismo’ de Marcos Gualda en la Universidad de Huelva fue algo más que una proyección. Probablemente una reivindicación del mundo cultural 100% onubense, originalmente onubense. Un mundo que tiene sus propias señas de identidad y que se apoya mutuamente respetando la libertad de la creación artística propia.

Y, tras lo visto ayer, se confirma que Marcos Gualda es, sin duda, uno de sus referentes. Uno más.

Algo se mueve desde hace tiempo en Huelva. No es normal reunir a tantos artistas, literatos, pintores, escultores… amantes de la cultura en general… un martes por la tarde en un acto. No es fácil hacer coincidir a Rocío Márquez, a Fernando Bazán, a Dani Mantero… y a decenas de creadores que, en esta ocasión, se encontraban entre el público pero que, asiduamente, se encuentran sobre el escenario.

Se presentaba ‘Coleccionismo’, un cortometraje rodado en el Convento de la Luz de Lucena del Puerto con cuatro actores principales, Luisa Gavasa, Mariano Venancio, Víctor Ullate y Dani Mantero, y el primer cameo en el séptimo arte de Rocío Márquez que, junto a Fernando Bazán puso la música y completaba el atractivo cartel de la primera vez que se proyectaba la cinta en Huelva para el público en general.

Difícilmente encontrar maestro de ceremonias mejor para este evento que el director de la Cadena SER en Huelva, Miguel Doña, que, como el gran periodista que es, fue directamente al grano: El Trochodadaísmo, marcando desde el inicio el tono de lo que sería las dos siguientes horas. El surrealismo hecho onubense. Arte de altura y profundo, narrado con imaginación y poca vergüenza. O como lo definía la rectora de la UHU, María Antonia Peña, “personalidad, originalidad y humor comprometido”.

Antes de la proyección del cortometraje, subió al escenario Marcos Gualda, jaleado, comenzó marcando estilo. Tras uno de los gritos de guerra de los trochodadaístas, empezó su discurso de presentación. “En Huelva somos todos amigos… o enemigos…”. Esta película es “una historia loca, negra… en el rodaje lo pasamos bien y mal”. Como él aseguraba “sólo intento divertirme sin molestar a la gente”. Habría más reflexiones en la charla coloquio final “como en La Clave”. Pero antes, la proyección de la película.

Y después del cine y la ovación a Marcos Gualda, la música, un regalo para los asistentes.

Con imágenes de fondo del cortometraje y del rodaje de la película, Fernando Bazán, con el acompañamiento al piano de Manolo León, interpretó tres temas pausados, personales y con reflexiones. Su tema ‘Me cago en el amor’ le sirvió de reivindicación para estar en contra de “la política de lo correcto” que mata al arte de aquellos que “hacemos lo que sabemos”, de la defensa, al fin y al cabo, de la creación artística sin límites, censuras ni tabúes.

Y entró Rocío Márquez, intérprete de ‘Corazón Silente’, el tema principal de ‘Coleccionismo’ con la música del propio Fernando Bazán.

Sobre un auditorio que ella misma inauguró volvió a actuar. Tras ‘Corazón Silente’, todo el público en pie, “qué maravilla, teníamos que estar aquí todos los días”. Luego vino ‘Volver’ de Carlos Gardel y ‘Alfonsina y el Mar’ de Mercedes Sosa.

Qué decir. Una delicia.

Tras la música, faltaba la mesa coloquio, el último tramo del programa en el que todo se liberó ya, sin ataduras.

Miguel Doña: “Esto es algo más que la presentación de un corto. Marcos tengo una pregunta. ¿Cómo se puede ser tan trocho?».

Lo que a continuación ocurrió hay que entenderlo en el contexto, una forma muy peculiar de expresión onubense que salta de la profundidad al absurdo, muchas veces surrealista.

Marcos Gualda tiene una gran habilidad para ello. Es capaz de a una pregunta banal responder con “hay que tener una sensibilidad especial, poca vergüenza, ansia de expresarse, sin miedo a lo que digan los demás, hay que seguir jugando toda la vida. Mi madre me decía que nadie puede decirte lo que debes hacer. Lo hacemos sin ofender a nadie”.

Y a la décima de segundo desaparecer del escenario y volver a aparecer con orejeras y polvorones…

“Todo lo que hace Marcos es tremendamente original, no deja indiferente a nadie”, aseguraba Dani Mantero, “Marcos es parte de la esencia de lo que es Huelva en 2022. Hemos perdido el complejo, tenemos talento a raudales, como Rocío Márquez que tiene el país a sus pies. Lo tenemos todo y nos hemos vuelto autosuficientes, nos hemos echado a la poca vergüenza”.

“Tengo que enseñarte a cantar”, afirmaba Gualda tras la primera palabra de Rocío Márquez. “Marcos me ha hecho un regalo, me tenía ganada con el cameo, siempre he querido hacer cine. Me lo pasé muy bien. Huelva tiene un carácter particular y está por las nubes en lo profesional y lo humano”.

(Spoiler)

La tertulia seguía entre polvorones parecidos a los que casi matan a Luisa Gavasa en el cortometraje

“Todos somos parte de esta locura que finalmente se sostiene. Es una historia surrealista con interpretaciones sobreactuadas y actores totalmente desfavorecidos”, definía Mantero.

“Va sobre el consumismo, la incapacidad de amar, los problemas de la religión. El amor y el compromiso están devaluados, coleccionamos relaciones”, explicaba Gualda mientras algún que otro polvorón le caía a un público que encontró en Juan Cuartelillos a su portavoz, asumiendo que él también es víctima del coleccionismo de camisetas de Huelva.

Aquel que asistiera por primera vez a ver a Marcos Gualda, sin saber nada de él ni del Trochodadísmo, y pensara que iba simplemente a la presentación de un corto, se entendería que, en algunos momentos, se encontrara perdido.

Al final de la presentación de ‘Coleccionismo’ seguro que se fue con la sensación de que el mundo de la cultura en Huelva está vivo, es original y tiene su propia personalidad.

Y antes de todo esto, Gualda había estado recibiendo durante más de media hora a todas y cada una de las personas que quisieron acercarse hasta la universidad.

Y aquí le dejamos una amplia muestra del Photocall de la entrada porque, como se dijo sobre el escenario, al final “todos somos un poco coleccionistas”.